Higiene Postural y Edades Tempranas

  • Ínidce
  • Introducción
  • Postura
  • Higiene postural
  • Postura y edad temprana
  • Conclusión

 

  • Introducción

Cuando vayas andando por la calle, sin preocupaciones y sin prisas, levanta la mirada, si si, esa que le estás echando al teléfono y fíjate cuantas personas están como tú hace 2 segundos, y lo que es más alarmante, ¿cuántas de ellas son niños?

¿Y por qué pregunto esto? Muy sencillo, seguro que los más curiosos nos fijamos en qué postura tiene la gente cuando se mueve por la calle, y parece ser que con la entrada de las tecnologías esa postura se está empeorando. No teníamos suficiente con tener una mala postura adquirida por miles de malos hábitos, pues toma, engánchate al whatsapp y con la cabeza más cerca de las rodillas ¡Que aún me creo que llegamos!

Pongo como ejemplo el teléfono, pero si es verdad que la postura que adopta la sociedad actual, está muy lejos de lo que una correcta postura debería ser y con ello el lastre que nadie quiere,  el dolor.

Antes de seguir hablando de este complejo tema que por supuesto lo abordaremos con la mayor sencillez posible, expliquemos los conceptos básicos que nos van a ayudar a entender toda la temática.

  • Postura

Según la American Academy of Orthopaedic Surgeons. (1947). “La postura se define normalmente como la posición relativa que adoptan las diferentes partes del cuerpo. La postura correcta es aquella que permite un estado de equilibrio muscular y esquelético que protege a las estructuras corporales de sostén frente a las lesiones o a las deformaciones progresivas, independiente de la posición (erecta, en decúbito, en cuclillas, inclinada) en la que estas estructuras se encuentran en movimiento o en reposos. En estas condiciones, los músculos trabajarán con mayor rendimiento y las posturas correctas resultan óptimas para los órganos torácicos y abdominales. Las posturas incorrectas son consecuencias de fallos en la relación entre diversas partes del cuerpo, dando lugar a un incremento de la tensión sobre las estructuras de sostén, por lo que se producirá un equilibrio menos eficiente del cuerpo sobre su base de sujeción.”

  • Higiene postural.

Según Andujar, P, la higiene postural se define como: “Las medidas o normas que podemos adoptar para el aprendizaje correcto de las actividades o hábitos posturales que el individuo adquiere durante su vida, así como las medidas que faciliten la reeducación de actitudes o hábitos posturales adquiridos previamente de manera incorrecta”

Existen dos factores que influyen directamente sobre esta: factores intrínsecos y factores extrínsecos.

Los factores intrínsecos hacen referencia a todas esas posturas adoptadas a lo largo de nuestra vida, la capacidad dinámica que tenemos que colocar nuestro cuerpo en el espacio, que puede ser congénito o adquirido, y por otro lado los extrínsecos, que hace referencia al mobiliario y los espacios por los que nos movemos, parte importante de nuestra postura y que puede ser también acondicionada para adaptarla a nuestro cuerpo.

  • Postura y edad temprana

Conociendo estos dos conceptos básicos, ¿Cómo puede afectar esto desde la infancia?

Muy sencillo, desde el momento del nacimiento somos esponjas, aprendemos por imitación, y poco a poco lo adaptamos a nuestro sistema. Todo el mundo que nos rodea nos va a influir a la hora de adoptar una postura, movernos, hablar… Por ello la importancia de educar a los más pequeños en mantener una postura correcta será la clave para tener adultos sanos. Con la siguiente imagen tendremos una visión de lo que ocurre en cada estadio de crecimiento, y lo mejor, de qué manera podemos influir en su desarrollo.

Pero… ¡Y ahora viene la gran pregunta!

¿Por qué hay que mantener una correcta postura? Si yo así estoy cómodo, si a mí no me duele nada… (y yo pensando: de momento…)

Pues la ciencia tiene la respuesta, y lo que preocupa de verdad, desde edades muy tempranas se están encontrando evidencias de dolor por posturas incorrectas.

Y es que, en diferentes estudios tales como los realizados por Jones, Stratton, Reilly & Unnithan, 2007; Trevelyan & Legg, 2006; Zurita, 2007 venían evidenciando que la edad de aparición del dolor de espalda y de diferentes alteraciones del raquis, cada vez es más temprana,  y más aún en edad escolar. Pero los datos que se arrojan en 2015 por la Fundación Kovacs, los cuales nos ofrecen un porcentaje bastante alto de incidencias en cuanto a dolor de espalda en adolescentes menores de 15 años, en los que un 51% de los chicos y un 69% de las chicas ya han padecido dolor en algún momento de su corta vida, hace replantearse la importancia de cuidar la higiene postural desde los primeros estadios de vida.

 

Para hacernos una idea de cómo va amasándose este desorden, haremos referencia al desglose de Comeford, M.J. donde muestra la línea por la que se mueve este rio hasta la aparición del dolor, que parece que no tiene causa conocida.

 

Pondremos el ejemplo de la sedestación en edad escolar, en esa eternidad de horas que se pasan los niños sentados tanto en clase como en casa.

Todo comienza cuando algún movimiento básico que realizamos en nuestro día a día comienza a tener algún tipo de restricción, nuestro cuerpo está hecho para moverse y en este caso, si pasamos mucho tiempo sentado, nuestra postura cambia, las estructuras musculares y óseas se tienen que situar en una posición distinta a la que adoptamos en posición anatómica natural (estar en pie). Esta restricción se situará a la altura de la pelvis y la columna vertebral la cual acabará realizando una flexión, ¿por qué? Por la fuerza de la gravedad que nos empuja hacia el suelo, ¡amigos, el cuerpo es inteligente y no quiere gastar energía! Por ello le dejará todo el protagonismo a las estructuras pasivas (ligamentos, huesos, articulaciones… hablaremos de este tema en siguientes post), y en este momento es cuando aparecerá una compensación, el cuerpo quiere estar cómodo y tiene que buscarse sus mañas para no casarse y mantener la postura (en este caso incorrecta), PERO…¡VAYA! El cuerpo no lo sabe, y está dándole movilidad a  zonas que no la deberían de tener (hipermovilidad) y se la está quitando a zonas que deberían de tenerla, haciendo referencia a nuestro ejemplo, la zona lumbar está realizando una flexión excesiva durante mucho tiempo, ahora tiene mucha movilidad hacia la flexión ¡HORROR!

Ahora que tenemos todos estos ingredientes en nuestro puchero, nos ha salido una bonita patología postural, y sí, nos la hemos creado nosotros solitos, bueno, con ayuda de todo ese famoso mobiliario que nos rodea… y como era de esperar, probablemente nos comenzará a doler alguna zona que con anterioridad parecería que no tenía ningún problema.

 

  • Conclusión

No nos alarmemos, todo en esta vida es relativo y depende de muchísimos factores, no siempre que existe una postura mecánica incorrecta, aparece dolor y puede que con una mínima modificación de la postura puedan aparecer cambios que produzcan molestias. Y por supuesto, dentro de lo que puede describirse postura mecánica correcta, también se pueden encontrar deficiencias, tales como compensaciones y musculatura rígida que impida acciones en posturas dinámicas, lo que significa que siempre hay que mirar la postura de forma estática y sobre todo, dinámica. (Kendall, 2007)

Para poder valorar la postura hay que acudir siempre a especialistas, no vale solo con una valoración “a ojo de buen cubero”, se recomienda el seguimiento desde pequeños para poder poner solución inmediata a cualquier adaptación que se esté generando.

La solución, no existe ninguna pastilla, dependiendo del problema, tendrá un camino diferente, en el siguiente post se abordará desde nuestro campo, el entrenamiento, como puede suministrarse ese estímulo que haga solucionar este pequeño problema que nos atañe.

 

Bibliografía

-American Academy of Orthopaedic Surgeons. (1947). Posture and its relationship to orthopaedic disabilities A report of the posture committee. ISO 690

-Andújar, P. y Santonja, F.(1996). higiene postural en el escolar. en V. ferrer; L. martínez y F.

Santonja (eds.), escolar: Medicina y deporte (pp. 342-367)Albacete: Diputación provincial  de Albacete

-Comerford, M. J., & Mottram, S. L. (2001). Functional stability re-training: Principles and strategies for managing mechanical dysfunction. Manual Therapy, 6(1), 3-14. doi:10.1054/math.2000.0389 [doi]

-Kendall, F. P. (2007). Kendall’s músculos pruebas funcionales postura y dolor, editorial Marbán.

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